Todos tenemos dos edades: la que celebramos cada año en nuestro cumpleaños que sube uno cada año que es la edad cronológica y la otra, llamada “edad biológica”, que es más flexible y cambia dependiendo de tu salud, de cómo te cuides y cómo ha ido evolucionando tu cuerpo con el paso de los años.
Los expertos contaron con la participación de 5.678 personas. A lo largo del estudio, los científicos estudiaron las proteínas en la sangre de todos estos pacientes y vincularon los niveles de estas proteínas con órganos específicos.
Comenzaron comprobando los niveles de casi 5.000 proteínas en la sangre de personas sanas entre 20 y 90 años. Encontraron casi 900 proteínas específicas de órganos -que redujeron a 858 por motivos de confiabilidad- y luego utilizaron un programa de inteligencia artificial para seleccionar las proteínas que mejor se correlacionaban con el envejecimiento biológico acelerado.
Marcaron todas las proteínas cuyos genes estaban cuatro veces más activados en un órgano en comparación con cualquier otro órgano para predecir la edad de cada órgano, obteniendo una “brecha de edad” entre la edad de la persona y la edad biológica estimada de los órganos.
Una de cada cinco personas de 50 años o más tiene al menos un órgano que envejece a un ritmo acelerado
Sólo alrededor de 1 de cada 60 personas en el estudio tenía dos órganos envejeciendo a ese ritmo rápido. Pero, dijo Wyss-Coray, “tenían 6,5 veces más riesgo de mortalidad que alguien sin ningún órgano envejecido considerablemente”.
Esto sugiere que un simple análisis de sangre podría indicar qué órganos del cuerpo de una persona están envejeciendo más rápidamente, de modo que los médicos puedan comenzar a tratar posibles enfermedades relacionadas con ese órgano antes de que surja cualquier síntoma, apuntan los investigadores.
Cada órgano muere a un ritmo diferente, por tanto. Así, descubrieron que cuando la edad del órgano de una persona es mayor que la de otras personas de la misma edad, esa persona tiene un mayor riesgo de enfermedad.
Muy Intresante.