En la mayoría de los estados de EE.UU., los niveles de enfermedades respiratorias se consideran actualmente “altos” o “muy altos”, de acuerdo a los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Los hospitales de Estados Unidos han comenzado a imponer nuevamente el uso obligatorio de mascarillas y a limitar las visitas debido a un incremento en los casos de gripe, COVID-19 y otras enfermedades . Nueva York, Los Ángeles y Massachusetts figuran entre las ciudades donde estas medidas se han vuelto a instaurar en centros médicos.
Los expertos anticipan que, aunque la temporada no sería tan letal como otras recientes, se podrían registrar cientos de miles de hospitalizaciones y miles de muertes a nivel nacional si no se toman las medidas de contención necesarias.
Las atenciones se centran en la variante JN.1 del coronavirus, que representaba el 44% de los casos de COVID-19 justo antes de Navidad, la cual podría propagarse más fácilmente o evadir mejor los sistemas inmunológicos, aunque no hay evidencia de que cause una enfermedad más grave que otras variantes recientes.
Según aseguró a The Associated Press la doctora Mandy Cohen, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), “lo que estamos viendo ahora, en la primera semana y segunda semana de enero, es realmente una aceleración, de casos de gripe en particular”. La situación podría mejorar hacia finales de mes con una probable disminución de los casos.
La vigilancia se intensifica en torno a la variante JN.1 del coronavirus, detectada en casi la mitad de los casos recientes. (Archivo)
Las tasas de vacunación en Estados Unidos han descendido en el último año.
Los CDC también han informado de tasas decepcionantes de vacunación contra otro patógeno estacional, el virus respiratorio sincicial (RSV), peligroso para bebés y personas mayores.
Recuerda la importancia de un seguro de salud ante cualquier eventualidad y realizar los chequeos de salud rutinarios para toda la familia.